En este Martes Santo, la palabra cae sencilla, como quien no quiere herir, pero tampoco esconder la verdad: “Lo que tienes que hacer, hazlo pronto.” Y me pregunto: ¿cuántas veces también yo he apurado la noche en mi corazón? ¿En qué momentos he elegido caminos que se alejan, aunque sabía, muy dentro, que no llevaban a la vida? Hay silencios que pesan, decisiones pequeñas que van inclinando el alma sin hacer ruido. Tú no detienes, Señor. No fuerzas. No gritas. Solo dices la verdad y dejas espacio. ¿Soy capaz de quedarme contigo cuando todo invita a irse? ¿O también yo busco atajos, excusas, sombras cómodas? Este martes no pide grandes palabras, solo honestidad. Mirar dentro sin miedo, sin disfraz. Porque incluso ahí, donde no quiero mirar, sigues esperando con una paciencia que no se cansa. Fali Moreno
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.