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Mostrando entradas de octubre, 2024

Ánimo, levántate, que te llama

Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí. ¿Quién podría acallar el grito ensordecedor que brota desde mi interior? Ten compasión, padece conmigo, conoce mi dolor. Ánimo, levántate, que te llama. Ve a su encuentro y contempla el rostro del Hijo de Dios, tu Maestro, tu Señor. Ánimo, levántate y, sin dudar, comienza a caminar. No es solo andar por andar; solo con Él y en Él puedes avanzar. ¿Qué quieres que haga por ti? Quizás no sepas qué decir, y en lo profundo, donde solo Él puede escuchar, se encuentra la palabra que puede sanar,  reconoce tu dolor, tu ceguera interior. Maestro, que pueda ver. Ver para comprender los signos de los tiempos, para reconocer la huella que has dejado en la humanidad. Contemplar la historia, mi historia, la que cada día estamos llamados a amar. Anda, tu fe te ha curado. En tu mirada se refleja quien te ha sanado, Aquel que, mirándote, te enseña a mirar, que, amándote, te enseña a amar. Maestro, que pueda ver… Y al momento recobró la vista y lo seguía po...

"Te he creado, y no sabes cuánto te amo"

La vida es danza de armónica belleza, que, aunque tropiezas, te levantas, recuperas el compás sin dejar de bailar, y en cada paso, vuelves a comenzar. Es melodía suave que en el alma habita, aunque el ruido intente silenciarla, persiste infinita, te invita a callar, a escuchar tu sintonía, la banda sonora de tu andar. Es canción que emociona, resonando en lo hondo, como un eco profundo que humedece los ojos. Es un cuadro pintado con trazos y colores, donde cada pincelada revela sus amores. Como greda en manos de un artista inspirado, moldea la vasija con cuidado delicado. Es la urdimbre que entrelaza destino y sin azar, formando el tapiz que la vida viene a tejer sin cesar. Así es la vida, frágil y fuerte a la vez, un lienzo, una danza, una obra en proceso, tal como es, nacido las de manos de quien, con amor inmenso, te lleva desde el principio y te mira, diciendo: "Te he creado, y no sabes cuánto te amo". Fali Moreno Rodríguez 

Creo

Creo, y creo en lo pequeño de la vida, en esas pequeñas cosas que acontecen cada día: en el sol que da origen al nuevo día, en la brisa que refresca la mañana, en los colores de la alborada, en el arrebol que tiñe el cielo de un hermoso color y parece anunciar de nuevo tu llegada. Creo, y mirando al cielo en la noche estrellada, sin querer descubro la belleza que conmueve el alma, y en lo infinito del firmamento, donde mi razón no alcanza, mi ser se acalla al contemplar el orden que de Dios me habla. Creo que, al caminar por esta tierra, piso Tierra Santa, Tierra Sagrada, y en cada cosa ,tierra, fuego, aire y agua, está por siempre la imagen de quien la creó, para que a su criatura no le falte nada. Solo uno es el Autor de tanta belleza creada, y santa es la tierra que se nos ha dado. En nuestras manos está la llave que abre la puerta a la esperanza, para cuidar la creación que es casa común, tierra de alabanza, en la que los ríos cantan la gloria de Dios. A su paso fecundan la tierra...

En lo pequeño

En lo pequeño te encuentro, Señor, en lo humilde, en lo callado, donde el mundo no se fija, ahí estás, siempre esperando. En el rostro de los pobres, en las manos desgastadas, en los ojos que suplican y en las voces silenciadas. Tú no habitas en los tronos, ni en la gloria de los fuertes, te hallo en quien sufre en las sombras, en quien vive entre la gente. Eres Dios de lo sencillo, del que poco tiene y da, en el hambre compartida, en la fe comprometida. En  siempre  acoger y cuidar toda la vida, en los pasos de los frágiles, tu esperanza no vacila. En la calle polvorienta, en el techo que gotea, en la piel que siente el frío y en el pan que no se entrega. Fali Moreno

Por Él, que es tu Palabra, hiciste todas las cosas.

Por Él, que es tu Palabra, creaste cielos y mares, hiciste brotar la vida en campos, montes y valles. Con un gesto de tu aliento las estrellas diste al viento, y al cosmos, en su grandeza, le otorgaste luz y tiempo. Pero más allá del vasto universo que despliegas, te fijaste en lo pequeño, en lo humilde que resuena. En la flor que nadie mira, en el susurro del río, en el fresco de la brisa, en el corazón sencillo. Por Él, que es tu Palabra, das sentido a lo que existe, y en lo frágil que nos habita se refleja tu Presencia. Oh Señor, que lo más grande y lo pequeño igualas, haz que en lo simple te encuentre, pues en todo Tú hablas. Fali Moreno