Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2025

A pesar de mi pecado

Y después de un largo camino, me senté un rato junto al río. Buscaba sanar las heridas, refrescar la cara, seguir los senderos de la vida. Miré al horizonte y vi llegar a un hombre, que desde la otra orilla me observaba con mirada compasiva. No dijo su nombre, pero mi corazón ya lo sabía. Extendió la mano y susurró: "Ven conmigo". —¡No puedo! —dije en seguida—. No conoces mis miedos, mis idas y venidas, el temor de hundirme en el río de la vida. No soy digno de ser salvado, pues conozco mi pecado. Y una vez más, me dijiste: "No sabes cuánto te he esperado, cuánto he caminado siempre a tu lado. Desde la otra orilla te acompañé en cada caída, te tendí la mano, te saqué del lodo. Porque solo por ti, un día lo di todo. Cruza a la otra orilla. Ven conmigo. Déjame sanar tus heridas" ¿Quién eres tú, Señor, que,  a pesar de mi pecado,  cada día me tiendes la mano? Fali Moreno