Creo , y creo en lo pequeño de la vida, en esas pequeñas cosas que acontecen cada día, en el sol que da origen al nuevo día, en la brisa que refresca la mañana, en los colores de la alborada, en el arrebol que tiñe el cielo de un hermoso color y parece anunciar de nuevo tu llegada. Creo, y mirando al cielo en la noche estrellada, sin querer descubro la belleza que conmueve el alma, y en lo infinito del firmamento donde mi razón no alcanza, mi ser se acalla al contemplar el orden que de Dios me habla. Creo, que, al caminar por esta tierra, piso Tierra Santa, Tierra Sagrada, y en cada cosa: tierra, fuego, aire y agua, está por siempre la imagen de quien la crea para que a tu criatura no le falte nada. Solo uno es el Autor de tanta belleza creada, y santa es la tierra que se nos ha sido dada. En nuestras manos está la llave que abre la puerta a la esperanza de cuidar la creación que es casa común, tierra de alabanza en la que los ríos cantan la gloria de Dios, y a ...
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.