Bienaventurados los que esperan, y en su esperar siembran la esperanza en la tierra fértil en la que Dios se encarna. Bienaventurados los que despiertan cada día y fijan la mirada en el horizonte de la vida. Bienaventurados los que se ponen en camino para allanar la senda de quien se encuentra perdido. Bienaventurados los que hacen el bien y descubren en el otro el rostro de Dios Emmanuel. Bienaventurados quienes preparan la mesa, la comida y la cama para acoger a quien, en la noche, no tiene posada. Bienaventurados son aquellos que esperan sin esperar y se entregan al hermano sin mirar quién es cada cual. Bienaventurados somos todos, porque en todos se refleja la bienaventuranza de DIOS hecho hombre, y en ti se refleja la belleza de su creación más perfecta. Bienaventurados los que esperan… Rafael Moreno
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.