Nos encontramos inmersos en un ir y venir de sentimientos. En los últimos meses hemos sido testigos de una nueva realidad que sin duda alguna marcará nuestras vidas para siempre. Ante nuestra mirada han aparecido diferentes señales, carteles e iconos que nos invitan a mantener la distancia social, a limitar el aforo en diferentes espacios, y como no, el uso de mascarilla como método preventivo, que no solo nos protege, sino que protege a los demás. También hemos incluido en nuestro vocabulario nuevas terminologías que hace un año no podíamos llegar a imaginar: confinamiento, grupos burbuja, fases horarias... Incluso hemos cambiado algunos códigos del lenguaje, pasando por saludar con el codo a llevar las manos al corazón o hacer una pequeña inclinación. Estos son nuestros nuevos tiempos, y como diría Santa María Eugenia de Jesús : “debemos amar el tiempo que nos toca vivir”. Sé que amar esta realidad es bastante complicado, e incluso llegue a chirriar en nuestros oídos. ¿...
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.