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Mostrando las entradas etiquetadas como amar

Conmemorar a quien nos dio la vida

Cada año, me gusta decir que esta es la festividad de la memoria siempre agradecida. Una fiesta que no solo recuerda, pues el recuerdo a veces se olvida, sino que conmemora; y ese acto de conmemorar lleva en sí mismo un homenaje y una celebración de la vida de aquellos que ya no están. De quienes un día nos dieron la vida y que, sin estar, siguen presentes en nuestro día a día. Un tributo que mira al pasado, no con nostalgia por lo que guardamos dentro, sino reviviendo lo que quedó grabado en el corazón. Vivir con una memoria agradecida hacia tantas y tantos que nos precedieron y allanaron nuestro camino con esfuerzo, pues a veces, al vivir tan solo en el presente, olvidamos el pasado. Olvidamos a quienes trazaron los senderos por los que hoy andamos, a quienes vivieron tiempos difíciles, mis abuelos, los tuyos, que con el trabajo de sus manos, construyeron nuestro futuro. Homenajear la vida de quienes caminaron a tu lado, de quienes con una mano delicada acariciaron tu rostro mil vece...

Entra Señor en nuestras vidas y haz de nosotros casa con cartel de “BIENVENIDA”

Los que hoy aclaman ¡HOSANNA!, mañana no recordarán nada. Y la euforia del momento terminará en triste tormento de ver al   Hijo de Dios en una cruz muerto. ¡Bendito el que viene!, decían al buen Jesús, y sin embargo los que hoy aclaman tu entrada, mañana no recordarán nada y pedirán muerte de cruz. ¿Cuál Señor fue tu mirada, que a pesar de una muerte ya anunciada, entraste triunfante para salvar a quien hasta el extremo amas? Y sin embargo hoy continúas pasando, ya que cada día te vemos entrando a lomo de un asno, en una patera navegando, en las largas colas de hambre y pasando por uno de tantos entre las injusticias de una humanidad que hemos ido creando. Y sí, Señor, te seguimos aclamando pero ante un Dios de barro que se esconde entre las flores y las palmas de cualquier Domingo de Ramos. Y pocos te ven entre las multitud, entre aquellos que llevan tu nombre, tu rostro, tus heridas, en aquellos los “sin nombres” por los que Tú diste la vida. Entra Señor en nuestras ...

Corre el tiempo, pasan los días.

Corre el tiempo, se nos escapa la vida, como agua entre los dedos que cae en tierra esparcida. Corre el tiempo, pasan los día s , y el ayer es un futuro lejano que apenas se adivina. Corre el tiempo, pasan los días, y el recuerdo del ayer parece ser una carga inmerecida. Corre el tiempo, pasan los días, y tras las ventanas de tu vida el alma se queda entretenida.  Corre el tiempo, pasan los días, y no nos damos cuenta de lo que acontece cada día. Corre el tiempo, pasan los días, Y en tus pies continúan saliendo cada día más heridas. Corre el tiempo, pasan los días… Corre el tiempo, déjalo correr, Sin olvidarte nunca que somos fruto del ayer. Corre el tiempo, déjalo correr, Sana tus heridas que hoy marcan tu piel. Corre el tiempo, déjalo correr, pero detente en cada instante dejándote sorprender. Corre el tiempo, déjalo correr,  Y nunca te olvides lo que debemos de hacer. Vivir el hoy mirando siempre el ayer, Para vivir con fuerza el mañana...

Amar EN este tiempo.

Nos encontramos inmersos en un ir y venir de sentimientos. En los últimos meses hemos sido testigos de una nueva realidad que sin duda alguna marcará nuestras vidas para siempre. Ante nuestra mirada han aparecido diferentes señales, carteles e iconos que nos invitan a mantener la distancia social, a limitar el aforo en diferentes espacios, y como no, el uso de mascarilla como método preventivo, que no solo nos protege, sino que protege a los demás. También hemos incluido en nuestro vocabulario nuevas terminologías que hace un año no podíamos llegar a imaginar: confinamiento, grupos burbuja, fases horarias... Incluso hemos cambiado algunos códigos del lenguaje, pasando por saludar con el codo a llevar las manos al corazón o hacer una pequeña inclinación. Estos son nuestros nuevos tiempos, y como diría Santa María Eugenia de Jesús : “debemos amar el tiempo que nos toca vivir”. Sé que amar esta realidad es bastante complicado, e incluso llegue a chirriar en nuestros oídos.  ¿...