El tiempo avanza, y a su paso deja huellas, algunas se borran, quizás alguien quiso que por ahí no se caminara. Otras quedaron grabadas, como fuego en fragua, dejando cicatriz. Algunas hicieron surco, y allí germinó la semilla, débil hoy, pero mañana, flor que al cielo mira. Las noches se volvieron frías, y un candil alumbró la senda. Cuando el alba despuntó, el sol calentó la piel, y la vela se apagó, dejando atrás la sombra. Mirar el horizonte, sin volver la vista, sin perder el norte. Rafael Moreno
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.