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Mostrando entradas de junio, 2020

Gracias porque he conocido un Centro de una manera diferente a la que conocía

Testimonio de Elizabeth Martín Peña Voluntaria y madre de una alumna del Centro.  51 días duró el confinamiento para mí, y hoy les quiero contar que   significó el Centro La Asunción en todo ese tiempo. En los primeros días, incluso semana, no era consciente de la situación que estaba viviendo, ni lo que quedaba por venir. Con mi marido recién operado y yo en ERTE, incluso, bajo mi ignorancia del COVID-19, me repetía una y mil veces: ¡qué bueno¡, ahora tengo tiempo de cuidar de mi familia y hacer todas esas cosas en casa que antes con el trabajo, el colegio, actividades extra escolares nunca tenía tiempo. En una de las pocas veces que salí del cautiverio por alimentos, empecé a tomar conciencia de lo que se estaba viviendo. Las calles vacías, carreteras sin coches circulando… Y los militares patrullando la ciudad. Ahí me dije, esto no puede ser, esto es un mal sueño, mañana despertaré y todo esto habrá sido una pesadilla. Y lo mismo pensaba cada mañana al despertar, esto e...

Acoger la vida y cuidar ella

El 12 de marzo de 2020 tras la declaración del estado de alarma, se nos anunciaba que entrábamos en confinamiento. Quizás la palabra confinamiento apenas la habíamos usado en los últimos años y desconocíamos su significado y sobre todo sus consecuencias. El Centro La Asunción del barrio La Alegría siguiendo las recomendaciones, cerraba las puertas con la incertidumbre de no saber cuándo regresaríamos a la actividad, aunque deseábamos que fuera pronto algo nos decía   que se dilataría en el tiempo. Las primeras semanas quizás fueron las más duras emocionalmente hablando, ya que el constante flujo de información, el número de contagiados y de víctimas acrecentaba en muchos de nosotros la angustia de no saber lo que estaba pasando. Desde el primer momento el Centro La Asunción continuó su misión de “acoger la vida y cuidar de ella”, las llamadas de teléfono, los mensajes de WhatsApp y las video llamadas se convirtieron en la forma de comunicación con nuestros usuarios, muchas ve...

El teléfono del educador

El teléfono del educador Nos encontramos en pleno desarrollo de la Era digital. Cada día salen nuevos dispositivos que nos conectan de forma rápida con el mundo exterior. Cambian las formas de comunicación, expresión y hasta del lenguaje. Se habla de inmigrantes y de nativos digitales, para situar aquellos que han nacido dentro o fuera de esta creciente era.  Lo cierto es que la tecnología facilita nuestra vida y el no estar actualizado hace que seamos como elementos extraños en medio de una sociedad en constante cambio. Los smartphones se ajustan a las necesidades de cada usuario, actualizándose a cada instante para poder dar respuesta a las necesidades de la sociedad y del   mercado. Nuevas aplicaciones, dispositivos y un sinfín de artilugios para estar “al día”. El móvil del educador, también debe de estar lleno de esas aplicaciones y Apps que permitan poder conectarnos con el mundo de forma eficaz. ¿Qué elementos son necesarios para nuestro móvil educ...

“Quiero ser fiel a mi bautismo"

“Quiero ser fiel a mi bautismo,  mantener mi vida unida a Cristo presente en todos mis hermanos”    Formula del compromiso Laico Asunción Capítulo 6, Camino de Vida          “Quiero ser fiel a mi bautismo…” quizás estas sean las palabras que mejor definan mi vocación como laico ya que, por medio del Sacramento del Bautismo entramos a formar parte de la Iglesia y miembros del cuerpo de Cristo. Y como Iglesia, en íntima unión con Dios, formamos un solo pueblo: “Los laicos congregados en el Pueblo de Dios e integrados en el único Cuerpo de Cristo bajo una sola Cabeza, cualesquiera que sean, están llamados, a fuer de miembros vivos, a contribuir con todas sus fuerzas, las recibidas por el beneficio del Creador y las otorgadas por la gracia del Redentor, al crecimiento de la Iglesia y a su continua santificación” (LG IV). Es en lo ordinario de la vida donde los laicos desde nuestros trabajos, nuestras familias y en el día a día, manifestamo...

Educar en proximidad

Basta con echar la vista atrás para descubrir las diferentes etapas de la educación a lo largo de la historia de la humanidad. Hombres y mujeres que, dando respuesta a las necesidades de cada época, intentaban dar soluciones en clave de educación para la sociedad que les tocaba vivir. Desde los primeros momentos de la historia, el ser humano ha sentido la necesidad de transmitir aquellos conocimientos que consideraba importantes para la supervivencia. La caza, la ganadería, el fuego y la agricultura fueron, sin duda, las competencias educativas de la sociedad primitiva, que dejaron un legado y hoy se extienden a través de las generaciones. De este modo, siglo tras siglo, se han ido implantando diferentes formas de educar, en ocasiones acertadas y en otras no tanto. Pero la realidad es que, en la actualidad, podemos afirmar que la forma de educar que configura la sociedad, el pensamiento, la reflexión y las familias es el fruto de aquello que se aprende en cualquier ámbito, ya sea escol...