La Belleza de Dios. Arte y evangelización. "Tomó pan, y habiéndolo bendecido, lo partió, y dándoselo a los discípulos, dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo". (Mateo 26) La belleza de aquel momento en el que el Señor se nos da como único y verdadero alimento, pan partido y repartido, alimento cotidiano en el que se reconoce la presencia de Dios, presencia siempre viva, Jesús Eucaristía. Belleza que conmueve, pues quien ante el Sacramento del altar se detiene, al contemplar tan inefable presencia, solo es capaz de pronunciar la oración de Santo Tomás de Aquino, quien con la mirada fija en aquel que sostiene la vida, es capaz de decir: "Te adoro con devoción, Divinidad oculta, verdaderamente escondido bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte". El arte al servicio de la evangelización no busca impresionar, sino tocar el corazón y nuestra espiritualidad para acercarnos a Dios. La liturgia solemne, los cant...
Bienvenido a este rincón, donde las palabras no solo se entrelazan, sino que cuestionan. Un espacio para pensamientos profundos nacidos de la experiencia personal, pero también de la conciencia social; reflexiones que emergen en los momentos de pausa, cuando observar el mundo con atención se vuelve un acto político, y pensar críticamente, una forma de resistencia.