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Ábreme los ojos para que pueda ver

Ábreme los ojos para que pueda ver,

para que mirando al que tengo al lado

con mirada compasiva,

pueda aliviar su dolor,

pues quien con amor mira

es capaz de sanar heridas.

Cura mi ceguera

y déjame mirar

como Tú solo puedes ver,

porque mirando como Tú miras,

es como puedo vivir amando.

Ábreme los ojos,

cura mis cegueras,

cegueras de indiferencia,

cegueras de indolencia,

cegueras de no querer,

cegueras de quien no ve,

y ceguera del que no quiere ver.

Ábreme los ojos una y otra vez,

muéstrame el camino,

y sin pensarlo te seguiré,

mirando como Tú miras,

amando cada día,

sábado y domingo,

tarde o mediodía,

porque quien mirándote

se sabe amado,

ama como amas Tú

cada día de la vida.

Ábreme los ojos, sana mis heridas.

Fali Moreno


Fue, se lavó y vio.

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan   9, 1-41

Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?

Ni él ni sus padres han pecado, -respondió Jesús-; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios.

Debemos trabajar en las obras de Aquél que me envió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo.

Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego, diciéndole: Ve a lavarte a la piscina de Siloé, que significa Enviado.

Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, el que me sigue tendrá la luz de la Vida, dice el Señor.



imagen:
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