Me invitas a sentarme
y ser en tu mesa uno más.
Me dices que ame
como Tú solo sabes amar.
Y en el Pan y el Vino
tu cuerpo partido
y repartido,
y tu sangre
vertida por la humanidad,
me dices que no tenga
miedo, que siempre
conmigo estarás.
Hoy puedo ser Judas,
Andrés, Santiago o Juan.
Quizás me toque ser Pedro,
y negarte una vez más.
Pero me sientas a tu lado,
y a pesar de mi pecado,
solo sé que estoy al lado
del Maestro que,
desde mi pobreza,
me ha amado.
Me dices que me descalce,
que mis pies quieres lavar,
y a pesar de parecer una locura,
Maestro, lávame una vez más.
Lánzame a lavar los pies,
y ceñirme la toalla,
para ponerme al servicio del Reino
de los pobres, los sencillos,
los humildes y los pequeños.
Hoy me dices que me amas
y siguiéndote
puedo aprender a amar.
Fali Moreno
Lectura del santo evangelio según san Juan (13,1-15)
“Simón Pedro le dijo: «Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza.»
Jesús le dijo: «Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos.»
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos estáis limpios.» Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis.”

Gracias Fali por compartir eso.qie brota de tu corazón un días tan grande como hoy. Un abrazo inmenso y mi oración
ResponderEliminarExcelente . Gracias por compartirlo.
ResponderEliminarGraciss
ResponderEliminarHermosas palabras!!! Gracias amigo...
ResponderEliminar