Se puede andar solo entre la multitud,
gritar y que nadie te escuche,
amar sin que nadie lo sepa,
sufrir sin que a nadie le duela.
Se puede avanzar sin moverte del sitio,
callar y que oigan tu voz,
encender la luz y ver la oscuridad,
y vivir en la oscuridad en medio de la claridad.
Se puede estar sin estar,
llorar sin lágrimas,
y sonreír sin ser feliz.
Se puede, pero no se debe.
Vivir es sentir que no estás solo,
que en tu camino alguien anda contigo,
que si gritas, se te escucha,
y lo silencios son por no tener
la palabra que quizás tú quisiste escuchar.
Vivir es amar, ya que de amor nacimos,
y si algún día nos ha faltado,
ama tú al que está a tu lado.
Vivir es parar, descansar, avanzar,
y si es necesario volver a empezar.
Vivir es callar, porque los silencios hablan.
Vivir es encender una luz en medio de la multitud,
para que guíe a quién a oscuras camina con dudas.
Vivir es ser, estar y parecer.
Llorar es parte de la vida,
se aprende de la fragilidad,
de cada herida y de cada caída,
agradeciendo siempre
a quien te tendió la mano.
Vivir es sonreír,
disfrutar de lo cotidiano,
de cada amanecer,
y de esos atardeceres
que cubren de rojo el cielo,
para poder gritar de nuevo:
¡Confieso que he vivido
en lo malo y en lo bueno!
Vivir es vivir,
y verte a ti cada día,
diciéndome: ¡ESTOY AQUÍ!
Amándome sin medida.
Rafael Moreno

Fali...QUE GRANDE ERES!!!!!!!!
ResponderEliminar