Mira tus manos,
son manos que acarician la vida,
que señalan el camino a quien de el se desvía.
Manos que secan lágrimas,
bien sean las tuyas o las mías.
Manos que festejan y aplauden,
y que se alzan al cielo como alabanza a Dios Padre.
Manos agotadas, con grietas y cicatrices.
Manos que abrazan al que llega,
entonando !Qué bueno que viniste!
Manos que no son mías,
sino tuyas, Señor, hazlas instrumento de AMOR y VIDA.
"Después los llevó Jesús hasta Betania; allí alzó las manos y los bendijo. Sucedió que, mientras los bendecía, se alejó de ellos y fue llevado al cielo".
Lucas 24, 50-51
Te faltó - manos que comparten y no miran a quién y el qué... - Preciosas palabras. Gracias por tu tiempo y reflexión.
ResponderEliminarGracias por estas palabras tan hermosas .
ResponderEliminarGracias Rafa , que también yo , con Percepción Crística ,
ResponderEliminarpueda entregarme en manos de la GRAN VIDA.