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Dios de la vida y Señor del tiempo.

Te damos las gracias por este tiempo, en el que a cada instante Tú has salido a nuestro encuentro.

Te damos gracias por cada uno de los 365 días en el que tu amor sin medida se ha hecho presente en nuestras vidas.

Y en este año de enfermedad, enséñanos Padre a sanar, a curar heridas y a ser aliento de vida, dando a conocer tu amor sin medida.

Que nosotros seamos mirada de un amor que no se acaba.

Que seamos brazos que acogen sin descanso, y palabra que reconforta al que mal lo pasa.

No nos deje nunca de acompañar ya que en nuestro caminar, necesitamos tu presencia VIVA, esperanza para esta humanidad.

Te damos gracias por levantarnos de nuestras caídas, por ser salud en nuestras heridas, aliento en nuestros proyectos, comunión con Dios en nuestros encuentros,  y Palabra y Vida en todo momento.

Te pedimos que nos sigas acompañando y en el nuevo año que estamos comenzando, seas siempre Padre el que nos sigas animando a ir por el mundo entero para seguir anunciado que eres Señor del tiempo, Dios hecho hombre que dio su vida pasando por uno de tantos.

Fali Moreno



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