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Vivir la vida siempre con memoria agradecida.


Memoria agradecida es mirar siempre al pasado, no con añoranza  o nostalgia de lo que en el corazón tenemos guardado, sino para poder revivir lo que en la recuerdo quedó anclado y que nos hace vivir el presente, ya que somos fruto del pasado.

Vivir con memoria agradecida de tantos y tantas que nos han precedido en la vida y que allanaron con esfuerzo nuestro camino. De aquellos que vivieron tiempos duros y que con el esfuerzo de su trabajo construyeron nuestro futuro.

Memoria agradecida de quien anduvo a tu lado y que con mano delicada acarició mil veces tu cara y que con una mirada no hacía falta palabras. Memoria agradecida de quien un día apareció en tu camino y orientó tu destino.  

Memoria agradecida de nuestras tradiciones, de nuestra forma de ser y de nuestras expresiones, que en el tiempo no quedaron perdidas ya que cada día alguien las revivía.

Memoria agradecida de quien la vida no le dio una oportunidad, y que ahora desde el cielo no nos dejan de acompañar, cuidar y mimar.

Memoria agradecida que perdona y que incluso olvida, ya que los errores del pasado también construyeron los aciertos de nuestras vidas y solo perdonando se logra la memoria agradecida.

 

Gracias por construir mi camino.

Por estar aunque no te vea siempre conmigo.

Por mimarme, quererme e incluso regañarme.

Por decirme sin decirlo que comenzara a imitarte.

Gracias por ser comienzo, proceso y destino.

Por tantas cosas que contigo he aprendido.

Por tantas enseñanzas que llevo siempre conmigo.

Por ser bastón y soporte en este camino,

que sin duda alguna fue más fácil al tenerte conmigo:

Abuelos, tíos, religiosas, vecinos y amigos.

Santos y Santas que en mi vida fueron verdaderos testigos.

Rafael Moreno  



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