Para acoger es necesario responder,
No basta con abrir, sino que también hay que descubrir,
¿Hola que tal estás? ¿De dónde vienes o a dónde vas?
Para acoger hay que respetar,
la historia de cada uno es sin duda singular,
y en cada una de ellas Dios decidió habitar.
No pongamos un peaje que alguien no pueda pagar,
pues el Señor en una cruz a todos quiso amar.
Altos y bajos, de aquí o de allá, ricos o pobres o con
distintas formas de amar,
eso a Él le da igual, solo mirado desde el AMOR es posible amar.
Por eso es necesario no solo las puertas abrir,
sino amar como ÉL ama sin juzgar ni herir.
Solo es necesario poder llegar a descubrir,
el tesoro de Aquél que un día decidió habitar en ti.

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